
Que los recuerdos aún te atormentan
Que te imponen un miedo profundo
Que sus caricias aún las lamentas
Porque dejaron tu alma al desnudo.
Que sigues viendo en los hombres
El hombre que te hizo llorar.
Que has levantado murallas
Para no volver a lamentar
Que alguien se haya adueñado
De tu risa y de tu voluntad.
Que me ha tocado el momento
De ser testigo del llanto
Que aunque no riega lágrimas
Y lo tapas con el canto
Te descubre y te señala
Como la víctima de su encanto.
Ven,
Mírame,
No soy él
Y tampoco te voy brindar
Ni el cariño ni el amor
Que no vas a necesitar.
Tampoco seré indiferente
A lo que vives y sientes
No te niego que me gustas
Pero tú sabes que mientes
Cuando dices que ya puedes
Amarme sinceramente.
Porque tú sabes que aún eres
Aquella niña que aún llora
Aquella niña inconciente
Que aún ese amor añora
Y es por eso que aún no puedo
Entregarte el corazón
Porque no lo cuidarías
Ni le brindarías calor.
Ven,
Siéntate,
No te voy a prometer
Ni te voy a enamorar
No te voy a ilusionar
Y no te voy a entregar
El amor que hoy no valoras
Y que no podrías cuidar.
Sólo quiero que salgamos
Y que olvidemos momentos
En los que amor derrochamos
Y lo volvimos lamentos.
Sólo quiero acompañarte
Y hacer de la soledad
Una dama pasajera
Que no nos va a dominar.
Que entre los dos descubramos
Las nuevas ganas de amar
Que una vez el duelo hagamos
Querramos de nuevo volar
Y entre los dos descubramos
Poco a poco al andar
Que una sonrisa allí espera
Cuando volvamos a amar.
Me encantan estos poemas...