Han pasado los dias, y los he vivido intensamente. Gozar de la compañia de mi familia, reencontrarme con las bondades y desafíos de la naturaleza, experimentar sensaciones de intensa alegría y la complacencia que da reencontrarse con gente que quieres mucho y que hace tiempo no veías. Han pasado los días y he viajado, me he movido, sentado, acostado, vuelto a levantar y darme cuenta que sigues ahí, siempre presente en mi mente, como desde el principio.
Pero no solo estás en mi mente... cada pequeña palabra tuya que llega a mis ojos, es exaltada por mi emoción ( o por el corazón?) y cada día que pasa madura más aquel sentimiento rebelde en un principio, pero que se deja educar cual niño en sus primeros días de escuela...
Puede ser locura, o sueño (cómo prefieres llamarlo?), pero de lo que sí estoy seguro es de que a pesar de su parecido, no es un sueño utópico... aquel de verte a los ojos y descubrir qué tanto te he idealizado...
Hoy estoy más cerca de ti (al menos físicamente: los kilometros de distancia en este momento son menos...). No te puedo negar que a medida que los kilometros disminuyen, ha aumentado la actividad de las neuronas que forman tu imágen... No sé si logre verte, Dios y el destino lo decidirá... Pero lo que sí sé es que has renovado en mí un espíritu que dormía... aquel que me cuida y me permite dar y recibir aún más amor... aquel que me invita a soñar y a luchar por un mundo mejor...
Gracias... porque así con los ojos vendados y en la distancia, lo has logrado... De nuevo, gracias!
¡Oh! el enamorado decide al fin acortar la distancia que le separa de su amada ¿llegarán a encontrarse?, quizás es un poco pronto para decirlo, el amor no es amigo de las prisas, es mejor lento y silencioso y lo que tenga que suceder, sucederá.
Suerte.
escribeme o llamame
El amor libera a los exclavos y exclaviza a los libres.