Quiero escribirte, pero no puedo. Después de varios (no sé cuantos pero se sienten muchos) días de espera, al fin me has escrito. Creo que lo has tomado demasiado a pecho cuando te dije que tuviéramos paciencia... yo soy paciente, pero contigo es dificil serlo... es difícil esperate cuando cada parte de mí quiere saber de ti...
Quiero escribirte, y responderte de una vez... decirte que he pensado mucho en ti, que me hacen falta tus palabras, que son como caricias en el aire, tu atención, tus pensamientos, tus anécdotas, tus creaciones virtuales...
Quiero escribirte y decirte que estoy confundido... que no entiendo porque extraño todo esto... quiero escribirte y decirte que tengo miedo... que no quiero pensar tanto en ti como lo he hecho, que no me quiero sentir como un caballo desbocado al que apenas le han soltado las riendas...
Quiero decirte que esto es lo tengo que hacer por ti: escribir y hacer un blog que tú no conoces, para así desahogarme sin que estas palabras alteren el camino suave que ambos nos hemos propuesto seguir...
Quiero escribirte y decirte que siento que voy muy rápido (y quizás tú un poco lenta...) pero que no quiero que me alcances (Quiero más bien yo esperarte...).
Quiero escribirte y decirte un montón de cosas...
Pero me aguantaré... y mañana finjiré que no tenía tantas ganas de escribirte como las tengo esta noche...